La cultura del vino
Historia de la vitivinicultura en la región y cultura del vino.
Los orígenes de la producción vitivinícola en el actual territorio de Rumania son debatidos. La versión más aceptada dice que fueron los griegos los responsables de llevar la vid a los Dacios a través del Mar Negro al rededor del 600 a.C., pero algunos estudios recientes sugieren una antiguedad mayor en la historia vitivinícola de la región, remontándonos a la cultura Tracia.
Podemos encontrar menciones del vino de esta región en los textos de Homero, quien afirma que los guerreros griegos fueron a Tracia por la gran calidad de sus vinos. Así mismo, se sabe que Burebista, un famoso rey dacio, mandó a quemar las viñas ante la amenaza de una posible invasión. Se puede inferir que esta decisión fue tomada para desincentivar a sus enemigos de invadir sus territorios y proteger a la población, lo cual reafirma la gran calidad del vino de la región.
En la Edad Media, los pueblos que ocuparon este territorio comerciaban su vino con Rusia, Polonia y Venecia.
Durante el mandato comunista, se maximiza la productividad del vino en la región, dando orígen a nuevas variedades híbridas y la industrialización de los cultivos y métodos de elaboración del vino.
Actualmente, se ha situado el enfoque en la preservación de las variedades autóctonas, la vendimia manual y la elaboración de vinos de calidad. No obstante, tan solo el 5% del vino rumano es destinado para el mercado internacional.
Variedades
Conoce las variedades
Rumania cuenta con un total de 162 variedades autorizadas para la producción de vino. Sin embargo, tan solo se tiene registro de 129 variedades cultivadas, de las cuales 59 son autóctonas.
Aunque se producen vinos de variedades internacionales, como la Merlot, Cabernet Sauvignon, Pinot Noir, Riesling, Sauvignon Blanc y Moscatel, el reconocimiento actual de los terruños y variedades autóctonas de Rumania han sido un factor clave para su posicionamiento en el mercado internacional. Las siguientes variedades son las más emblemáticas del país gracias a su carácter inconfundible, sin importar el estilo de vino o región que se elija:
Feteasca neagra
Uva tinta utilizada para vinos tranquilos desde secos hasta dulces. Sus aromas principales son las frutas negras, como zarzamoras, cerezas y ciruelas, además de especias y ahumados.
Feteasca regala
Uva blanca híbrida (resultado de la cruza entre Feteasca alba y Francusa). Es la variedad de uva blanca más cultivada en Rumania con 12,007 ha.
Feteasca Alba
Uva blanca popular en el norte de Rumanía debido a su resistencia a las bajas temperaturas.



