La cultura del vino
Historia de la vitivinicultura en la región y cultura del vino.
Puerta del Lobo es mucho más que un viñedo, es un parque enoturístico que ofrece una amplia variedad de experiencias y servicios para todos sus visitantes: un espacio dedicado al vino, la gastronomía, la arquitectura, la naturaleza y el entretenimiento.
Su enfoque se basa en una vitivinicultura ecológica, que respeta los acuíferos, la flora y la fauna del lugar, buscando siempre mantener un equilibrio con el entorno en cada uno de los proyectos que conforman Puerta del Lobo.
Desde la antigüedad, el vino ha sido considerado un elemento sagrado por distintas civilizaciones. Hoy, en Puerta del Lobo, ese respeto se mantiene vivo a través del amor, el talento, el trabajo y la dedicación con los que elaboran cada botella. Prueba de ello son las más de 30 medallas nacionales e internacionales que han recibido en distintos concursos.
Entre sus reconocimientos destacan la Gran Medalla de Oro en el Concurso Internacional de Vinos Bacchus 2021, obtenida por su vino tinto Tío Neto, y la medalla de plata en el Concurso Mundial de Bruselas 2022, lo que posiciona a esta vinícola como un referente de calidad y orgullo queretano.
No hay duda de que Puerta del Lobo es un viñedo único en México. Además de sus importantes premios, se distingue por su liderazgo en enoturismo y enología, así como por ofrecer experiencias inolvidables en cada visita y en cada copa.
Viñedo
Técnicas de cultivo y actividades de enoturismo
Con una superficie de alrededor de 25 Hectáreas, Puerta del Lobo produce 9 variedades de uvas divididas en 5 tintas (Syrah, Tempranillo, Malbec, Merlot, Cabernet Franc) y 4 blancas (Macabeo, Sauvignon Blanc, Verdejo, Xarel-lo).
Malbec
Originaria de Francia, la Malbec encontró su mayor fama en Argentina. Esta uva de piel oscura da vinos intensos en color, con cuerpo medio a alto. En nariz, suele ofrecer aromas de ciruela, cereza negra, violeta y un toque ahumado. En climas cálidos como México, la Malbec conserva su frutalidad y suaviza su carácter, resultando en vinos amigables para quienes gustan de tintos fáciles de beber pero con carácter.
Merlot
La Merlot es una de las uvas más cultivadas en el mundo y muy popular por su suavidad. Proviene de Burdeos, Francia, pero se adapta fácilmente a muchos climas, incluidos los cálidos. Da vinos de cuerpo medio, con taninos redondos y sabores a frutos rojos como cereza, frambuesa y a veces toques de chocolate o hierbas.
Tempranillo
Esta uva emblemática de España tiene buena tolerancia al calor, lo que la hace muy adecuada para su cultivo en México. Produce vinos que pueden ser jóvenes y frutales, o complejos y envejecidos en barrica. Sus aromas típicos incluyen fresa, cereza, cuero y especias como vainilla o clavo cuando ha pasado por madera.
Syrah
La uva Shiraz (también conocida como Syrah) proviene del valle del Ródano, en Francia, y es muy popular en países con climas cálidos. Los vinos de Shiraz destacan por sus sabores a frutas maduras, como arándanos, grosellas negras y cerezas negras, con notas secundarias de chocolate, pimienta y especias, lo que les da una textura agradable y un buen cuerpo.
Verdejo
La uva Verdejo es originaria de la región de Rueda, en España, donde soporta muy bien el clima caluroso y seco, igual que en muchas zonas de México. Produce vinos frescos y aromáticos, con sabores a lima, manzana verde, hinojo y un fondo ligeramente amargo muy refrescante.
Sauvignon Blanc
Originaria del oeste de Francia, la Sauvignon Blanc se ha extendido por todo el mundo. Esta uva produce vinos blancos secos, aromáticos y frescos, con una acidez intensa. Sus aromas característicos incluyen césped recién cortado, chícharos y espárragos, pero también podemos encontrar frutas tropicales como maracuyá, piña o mango. En boca, los vinos son ligeros y refrescantes, con una acidez predominante.
El Marqués, Querétaro
La historia del vino en Querétaro comienza en 1531, cuando los colonizadores españoles plantaron las primeras vides. Sin embargo, durante siglos, la producción fue limitada debido a leyes restrictivas y falta de infraestructura. No fue hasta 1942 que se consolidó el cultivo de uvas para vinificación en el estado. En los años setenta, algunas compañías internacionales vieron el potencial de la región, gracias a su altitud, clima semiárido y cercanía con la Ciudad de México, lo cual aceleró el crecimiento de la vitivinicultura.
Ubicado en los valles vinícolas más al sur del país y de Norteamérica, Querétaro destaca a nivel nacional por su volumen de producción, superado únicamente por Baja California, además de ser el principal productor y exportador de vino espumoso en México. De las 500 hectáreas de viñedos que tiene, cerca de la mitad se dedica a este tipo de vino, el cual ha ganado popularidad entre los consumidores mexicanos.
El clima de Querétaro ofrece condiciones ideales para la vid, especialmente para variedades de ciclo corto, que aquí desarrollan un alto nivel de azúcares y menor acidez. En la zona de El Marqués, los suelos arcillosos se mezclan con limo, caliza y grava, lo cual aporta mayor complejidad a las uvas.
Querétaro también se está posicionando como uno de los destinos enoturísticos más importantes del país. En la última década, el número de bodegas ha pasado de 4 a 26, aumentando su producción en un 550%. Gracias a su ruta del Arte, Queso y Vino, casi un millón de personas visitan la región cada año.
El vino queretano es un reflejo de una tradición recuperada y de un presente que mira con ambición hacia el futuro. Gracias a su clima privilegiado, el compromiso de sus productores y el creciente interés del público, Querétaro se ha ganado un lugar destacado en el panorama vitivinícola nacional. Conocer sus vinos no solo es una experiencia gastronómica, sino una oportunidad para conectar con la tierra, el sabor y la cultura del vino mexicano.



